
Oye cómo se aman los tigres y se llena la selva con sus hondos jadeos y se rompe la noche con sus fieros relámpagos.
Mira cómo giran los astros en la eterna danza de la armonía y su silencio se puebla de susurros vegetales.
Huele la espesa miel que destilan los árboles, la leche oscura que sus hojas exudan.
El universo entero se trenza y destrenza en infinitas cópulas secretas.
Sabias geometrías entrelazan las formas de dulces caracoles y de ingratas serpientes.
En el mar hay un canto de sirenas.
Toca mi piel, temblorosa de ti y expuesta a las espinas, antes que el ritmo de mi sangre calle, antes de que regrese al agua y a la tierra.


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