
Los cuentos no sirven solamente para dormir a los pequeños, sino tambiénpara mantener despiertos a los mayores.
El cuento nos hace pensar,reflexionar, meditar, contemplar, alabar, cambiar...
Es un espejo que nos hace contemplar nuestra propia imagen, la que tenemos ante nosotros, la que damos ante los demás y, porque no, la que nos pone también ante Dios.
En este blog quiero ofrecerte una serie de cuentos que espero que te ayuden a mantener despierto tu espíritu, como lo han hecho con el mio.
Tómalos en pequeñas tacitas, como un buen café. A veces tendrán un gusto fuerte, amargo, otras más dulce y suave, pero siempre, siempre, un gusto que perdura y que te permite saborear hasta los más sutiles matices de tu propia vida.


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